{"id":554,"date":"2023-01-05T12:02:18","date_gmt":"2023-01-05T18:02:18","guid":{"rendered":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/la-guerra-chichimeca-1550-1600\/"},"modified":"2023-07-01T19:05:03","modified_gmt":"2023-07-02T01:05:03","slug":"la-guerra-chichimeca-1550-1600","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/la-guerra-chichimeca-1550-1600\/","title":{"rendered":"La Guerra Chichimeca, 1550-1600"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"762\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Foto1.-1-762x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-544\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llamada Guerra Chichimeca,&nbsp; un largo y oneroso conflicto desarrollado entre los a\u00f1os de 1550 a 1600 en el norte de la Nueva Espa\u00f1a y que involucr\u00f3 numerosas tribus ind\u00edgenas, n\u00f3madas y semin\u00f3madas, en contra de las autoridades espa\u00f1olas, aliados ind\u00edgenas y colonos hispanos, no s\u00f3lo constituye uno de los episodios de la resistencia ind\u00edgena m\u00e1s prolongados, sino tambi\u00e9n menos conocidos en la historia del norte de M\u00e9xico. Quiz\u00e1 esta incertidumbre se deba a dos factores fundamentales: por un lado, la escasez de datos arqueol\u00f3gicos que dejaron tras de s\u00ed los distintos grupos o \u201cparcialidades\u201d agrupados bajo el t\u00e9rmino chichimeca; y el hecho de que s\u00f3lo es factible acercarse a estos grupos a trav\u00e9s de diversos documentos elaborados por la autoridades espa\u00f1olas, con la consecuente carga de prejuicios en contra de los llamados \u201cindios salteadores\u201d. A pesar de ello, conocemos bastante bien la forma en que este conflicto se despleg\u00f3 en un amplio arco territorial que abarcaba buena parte de la frontera septentrional de la Nueva Espa\u00f1a a partir de la segunda mitad del siglo XVI, y la manera en que los chichimecas articularon una guerra de guerrillas que se vio complementada por el desarrollo de una econom\u00eda de pillaje que puso en serios aprietos a las autoridades novohispanas. Empero, la idea de una \u201cguerra\u201d en estricto sentido, parece lejana de lo que represent\u00f3 esta larga lucha definida por el antagonismo y la resistencia nativa. De esta forma, lejos de conformar un frente b\u00e9lico espec\u00edfico y claramente definido, m\u00e1s bien, constituy\u00f3 una serie de conflictos m\u00f3viles y flexibles donde se articularon diversos fen\u00f3menos de resistencia y violencia ind\u00edgena; por su parte, las autoridades espa\u00f1olas respondieron a este escenario de inestabilidad financiando numerosas campa\u00f1as punitivas en contra de los chichimecas y trataron de concentrar sus ataques en las \u00e1reas nucleares y ambientales que otorgaban un sustento social y cultural a estas parcialidades ind\u00edgenas. De hecho, no era raro&nbsp; que estas expediciones militares se organizaran en la \u00e9poca de pl\u00e9tora y que los capitanes de frontera encaminaran sus pasos a los grandes tunales del Altiplano, dado que sab\u00edan que las tribus chichimecas se concentraban en gran n\u00famero para aprovechar la oferta de flora y fauna. Con ello, era factible capturar a mayor n\u00famero de mujeres, ancianos y ni\u00f1os; aunque era frecuente que los guerreros escaparan a los inaccesibles refugios monta\u00f1osos. Como es claro, este hecho implic\u00f3 cambios demogr\u00e1ficos en estos grupos y desplazamientos&nbsp; de poblaci\u00f3n poco conocidos que parecen referir las fuentes, cuando aluden a distintas alianzas entre los grupos chichimecas. De la misma forma, y tratando de controlar las zonas hostiles, se erigieron numerosos fortines o presidios donde se estacionaban tropas m\u00f3viles capaces de defender las redes viales y los campamentos mineros que comenzaron a proliferar en toda la regi\u00f3n, luego de la fundaci\u00f3n del Real de Minas de Nuestra Se\u00f1ora de los Zacatecas en 1546.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen superior. Mapa de San Miguel. Probablemente elaborado hacia 1580. Muestra los procesos de colonizaci\u00f3n del Septentri\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto2-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-524\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto2-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto2-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los paisajes semides\u00e9rticos del Norte de la Nueva Espa\u00f1a. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto3-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-526\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto3-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto3-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto3-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los chichimecas depend\u00edan en gran medida de los frutos del desierto para su supervivencia. Tunas en el Altiplano Potosino. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto4-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-528\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto4-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto4-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto4-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Restos de un presidio en las cercan\u00edas de Charcas, San Luis Potos\u00ed. Probablemente de fines de la segunda mitad del siglo XVI.&nbsp; Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto5-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-530\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto5-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto5-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto5-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Antiguo presidio, con su atalaya en las cercan\u00edas de Charcas, San Luis Potos\u00ed.&nbsp; Fines del siglo XVI. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto6-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-532\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto6-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto6-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto6-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Restos de un presidio con su torre defensiva y troneras. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale la pena precisar que estas agrupaciones ind\u00edgenas comenzaron a ser identificadas de manera amplia por los espa\u00f1oles desde per\u00edodos tempranos de la guerra; aunque todo indica que estas descripciones tienden a simplificar la existencia de grupos diversos y distintas filiaciones culturales y ling\u00fc\u00edsticas. De igual forma, era frecuente que los hispanos, tanto autoridades como cronistas, decidieran designar a estos grupos echando mano de los nombres hispanizados que les asignaban a los caciques m\u00e1s connotados, como \u201cMartinillo\u201d, capit\u00e1n de los guachichiles situados en las cercan\u00edas del actual municipio de Salinas de Hidalgo; Xale, sucesor de \u201cBartolomillo\u201d o \u201cAnt\u00f3n Rayado\u201d -quiz\u00e1 en alusi\u00f3n a la pintura corporal que adornaba a estos guerreros. Es claro que todo estos elementos a\u00f1aden m\u00e1s confusi\u00f3n al momento de intentar establecer una definici\u00f3n territorial m\u00e1s espec\u00edfica en torno a estas grandes unidades tribales. A pesar de ello, algunos testimonios tempranos permiten identificar a los grupos o \u201cnaciones\u201d -como las llamaron los hispanos- m\u00e1s importantes. Por ejemplo, fray Guillermo de Santa Mar\u00eda, escribi\u00f3 una cr\u00f3nica a mediados del siglo XVI que permite ubicar los territorios de estos grupos, sus caciques m\u00e1s notables y algunas de sus costumbres en general.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto7-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-534\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto7-980x551.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto7-480x270.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mapa que muestra los territorios aproximados de los grupos chichimecas: pames, guamares, guachichiles y zacatecos. Elaboraci\u00f3n: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo a este cronista, cuatro grandes naciones eran las m\u00e1s importantes al momento en que arribaron los espa\u00f1oles al norte de M\u00e9xico: los pames, los zacatecos, los guamares y los guachichiles o cabezas coloradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pames, se extend\u00edan desde el Noreste del actual estado de Quer\u00e9taro, hasta norte del estado de Guanajuato. En relaci\u00f3n al conjunto de tribus norte\u00f1as pod\u00edan ser considerados como los que hab\u00edan absorbido mayores elementos de la tradiciones prehisp\u00e1nicas; practicaban una agricultura incipiente y su lengua estaba m\u00e1s emparentada con la otom\u00ed y la chichimeca-jonaz. A pesar de ello, los pames tambi\u00e9n contaban en su bagaje cultural elementos claramente vinculados con las culturas del desierto, como el culto al sol y ciertas pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas que fueron objeto de particular atenci\u00f3n por parte de los espa\u00f1oles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El territorio de los zacatecos, otra de las naciones belicosas, se localizaba en el noroeste del septentri\u00f3n mexicano (la zona donde en 1548 se encontrar\u00edan las minas de Zacatecas). Las tierras de los zacatecos coincid\u00edan al este con los guachichiles; al norte se hab\u00edan extendido en un gran arco territorial hasta limitar con los tepehuanos, en el actual estado de Durango. Hacia el sur, ten\u00edan tratos con los guamares, en el estado de Guanajuato. El n\u00facleo y baluarte principal de los aguerridos zacatecos se localizaba en Malpa\u00eds, en el llamado Pe\u00f1\u00f3n Blanco, en el actual estado de Durango.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los guamares, la tercera naci\u00f3n belicosa, dominaban las sierras de Guanajuato y se extend\u00eda hacia el norte, hasta San Felipe; hacia el este, colindaba con&nbsp; los pames y con los otom\u00edes de Quer\u00e9taro. En el oeste, llegaban a merodear hasta el actual estado de Aguascalientes, Ojuelos y Ayo el Chico. En el Sur, el R\u00edo Lerma, frontera del imperio pur\u00e9pecha o tarasco, limitaba sus andanzas y sus acciones b\u00e9licas. El n\u00facleo principal de la belicosa confederaci\u00f3n guamar se localizaba en las cercan\u00edas de San Miguel el Grande, (actual San Miguel Allende, Guanajuato), P\u00e9njamo y gran parte de las abruptas serran\u00edas cercanas a la villa de San Felipe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los guachichiles, probablemente la m\u00e1s aguerrida y belicosa de las naciones chichimecas, controlaban un extenso territorio. Se localizaban en el norte hasta Saltillo, Coahuila. Por el sur llegaban hasta San Felipe, Guanajuato; hacia el occidente su territorio era limitado por la Sierra Madre Occidental y por sus rivales zacatecos. El n\u00facleo principal de los guachichiles se localizaba en el Tunal Grande, la amplia zona de nopaleras que se ubicaba en las inmediaciones de la actual ciudad de San Luis Potos\u00ed. La importancia de este \u00faltimo grupo fue ampliamente reconocida por los espa\u00f1oles que los consideraban una de las \u201cnaciones principales\u201d por el n\u00famero de sus guerreros, su habilidad con el arco y flecha y su ferocidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 mucho m\u00e1s expl\u00edcitas en este sentido, sean las numerosas descripciones de los ataques de estos grupos, tanto a mercaderes espa\u00f1oles que transitaban los caminos de herradura del norte. De esta forma, una vez abiertas las hostilidades, los chichimecas llegaron a da\u00f1ar seriamente las comunicaciones entre M\u00e9xico y el real minero de Zacatecas; y en el a\u00f1o de 1561 los oficiales reales de Guadalajara informaron al virrey que el n\u00famero de muertes que&nbsp; hab\u00edan provocado los n\u00f3madas en la ruta de la plata se hab\u00edan incrementado de forma exponencial: \u201cse han levantado pocos d\u00edas a esta parte mucha cantidad de indios, los cuales han muerto en espacio de dos meses m\u00e1s de doscientas personas, espa\u00f1oles, indios y negros\u201d. Por su parte, los mineros de Zacatecas tambi\u00e9n se\u00f1alaban en 1574 su temor ante \u201clos indios de guerra, guachichiles y chichimecas han hecho y hacen mucho da\u00f1o a la comarca. De estas minas y muchas se dejan de poblar y en otras no se saca tanta plata como se sacar\u00eda si la tierra estuviese en paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"789\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto8-1024x789.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-536\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto8-1024x789.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto8-980x755.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto8-480x370.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Guerreros chichimecas acechando el ganado Todo indica que la p\u00e9rdida de los territorios de estos grupos ind\u00edgenas, los estimularon a atacar el ganado como medida compensatoria y a finde obtener fuentes alimenticias. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"949\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto9-1024x949.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-538\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto9-1024x949.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto9-980x908.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto9-480x445.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escenas de la Guerra Chichimeca. Guerreros chichimecas (probablemente guachichiles) preparando una emboscada. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"916\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto10-1024x916.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-540\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto10-1024x916.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto10-980x877.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto10-480x430.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escenas de la Guerra Chichimeca. Guerreros chichimecas atacando un soldado espa\u00f1ol. Se observan dos cabezas que representan los frailes martirizados en las cercan\u00edas de Zacatecas.&nbsp; Al fondo, un guerrero chichimeca es colgado. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, y conscientes de la necesidad de lograr un control del territorio norte\u00f1o, los virreyes estimularon la entrega de mercedes de tierra para la cr\u00eda de ganado a mayor n\u00famero de soldados y capitanes de guerra. Esta pol\u00edtica de entrega de tierras -acelerada durante los a\u00f1os m\u00e1s \u00e1lgidos de la guerra, de 1540 a 1570-, no s\u00f3lo serv\u00eda como premio para los capitanes espa\u00f1oles que participaron en la Guerra Chichimeca, sino que tambi\u00e9n permiti\u00f3 establecer estancias y puntos de paso para resguardo de los viajeros que cruzaban el territorio situado a lo largo de la Ruta de la Plata.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto11-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-542\" srcset=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto11-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto11-980x653.jpg 980w, https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto11-480x320.jpg 480w\" sizes=\"auto, (min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Antigua represa de piedra. A medida que los colonos hispanos transformaban el territorio, comenzaron a aparecer este tipo de obras de ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica, necesaria para sostener los grandes hatos de ganado. Represa del Altiplano Potos\u00ed. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la entrega de estas dotaciones de tierra, los espa\u00f1oles pudieron incrementar su presencia en el \u00e1rea e iniciar las bases de una econom\u00eda ganadera que se consolidar\u00eda al paso de los a\u00f1os. A pesar de que los reba\u00f1os de ganado sol\u00edan ser objeto de numerosos ataques por parte de los n\u00f3madas, los capitanes espa\u00f1oles se manifestaron capaces de proteger las rutas vitales de esta econom\u00eda trashumante que comenzaba a desarrollarse en todo el territorio situado entre el pueblo de Santiago de Quer\u00e9taro y al norte de Zacatecas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, las autoridades, junto con sus aliados ind\u00edgenas, buscaron desarrollar nuevas formas de colonizaci\u00f3n de los territorios hostiles a trav\u00e9s de tres medidas fundamentales: la primera de ellas giraron alrededor de las propias expediciones punitivas que peri\u00f3dicamente armaban los capitanes de guerra contra las rancher\u00edas de los ind\u00edgenas insumisos. Junto con ello, tambi\u00e9n se busc\u00f3 congregar a los n\u00f3madas en pueblos creados al efecto. Finalmente, la tercera medida fue la creaci\u00f3n de pueblos y villas espa\u00f1olas en toda esta regi\u00f3n. Se consideraba que estos pueblos no s\u00f3lo servir\u00edan como rutas de paso y de defensa, sino que tambi\u00e9n podr\u00edan generar su propios recursos para el sostenimiento de los viajeros, y paralelamente a ello, activar toda una red defensiva. Concomitante a esta \u00faltima medida, se auspici\u00f3 la creaci\u00f3n de villas espa\u00f1olas y pueblos de indios pacificados. Con ello tambi\u00e9n se buscaba lograr una colonizaci\u00f3n integral de esta regi\u00f3n y disminuir la amenaza de los n\u00f3madas. Por ejemplo, hacia la segunda mitad del siglo XVI, numerosos ind\u00edgenas provenientes de Michoac\u00e1n fueron enviados a ocupar las tierras ad-yacentes a P\u00e9njamo, Ac\u00e1mbaro, Celaya y el propio Quer\u00e9taro. La cronolog\u00eda de este auge colonizador, si bien confuso y sujeto a los vaivenes de la Guerra Chichimeca, fue m\u00e1s tendiente a proteger y ocupar los territorios casi despoblados entre el Valle de M\u00e9xico y el norte minero, pero tambi\u00e9n fue primordial en constituir todo un vasto circuito de poblaciones dedicadas fundamentalmente a las labores ganaderas. As\u00ed, y de esta forma, surgieron San Miguel el Grande (actual San Miguel Allende) en 1555; San Felipe (1571) y Celaya (1562). Y todas estas villas de espa\u00f1oles o pueblos de indios contaban con guarniciones o presidios que controlaban las incipientes redes viales que se enlazaban invariablemente al Camino Real de Tierra Adentro. El desarrollo del Real de Minas de Guanajuato en 1556, tambi\u00e9n fue importante para estimular la econom\u00eda cerealera y ganadera de muchas de estas villas, que pudieron reorientar sus productos a este nuevo mercado. La fundaci\u00f3n de Le\u00f3n y de Silao (en 1581) termin\u00f3 de dotar a las villas del Baj\u00edo de una serie de caracter\u00edsticas comunes como zonas de producci\u00f3n agr\u00edcola, manufacturera y comercial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es indudable que el impacto de la econom\u00eda rural colonial, implic\u00f3 la paulatina mengua de estos grupos debido a la p\u00e9rdida de su h\u00e1bitat, junto con la capacidad de reproducir un estilo de vida semin\u00f3mada. Para fines del siglo XVI, la mayor parte de ellos, se hab\u00edan sedentarizado en los llamados pueblos de congregaci\u00f3n; lo que implic\u00f3 que este largo conflicto comenzara a declinar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Para conocer m\u00e1s:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Blanco, M\u00f3nica; Parra, Alma y Ethelia Ruiz Medrano, <em>Breve historia de Guanajuato,<\/em> M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica\/El Colegio de M\u00e9xico, 2000.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuello, Jos\u00e9, \u201cThe Persistence of Indian Slavery and Encomienda in the Northeast of Colonial&nbsp;Mexico, 1577-1723\u201d, en <em>Journal of Social History<\/em>, Vol. 21, No. 4 (Summer 1988), pp. 683-700.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Santa Mar\u00eda, Fray Guillermo O.S.A., <em>Guerra de los chichimecas (M\u00e9xico 1575-Zirosto 1580)<\/em>, Versi\u00f3n paleogr\u00e1fica de Carillo C\u00e1zarez, Alberto, M\u00e9xico, El Colegio de Michoac\u00e1n\/Universidad de Guadalajara\/El Colegio de San Luis, 2003.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gerhard, Peter, <em>La frontera norte de la Nueva Espa\u00f1a<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 1996, p.188.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Polle, Stafford, \u201cWar by Fire and Blood. The Church and the Chichimecas 1585\u201d, en <em>The Americas<\/em>, Vol.22, No. 22 (Oct., 1965), pp. 115-1367.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Powell, Philip Wayne, <em>Capit\u00e1n mestizo: Miguel Caldera y la frontera norte\u00f1a. La pacificaci\u00f3n de los chichimecas (1548-1597)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1980.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Powell, Philip Wayne, <em>La guerra chichimeca (1550-1600)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Radding, Cynthia, <em>Paisajes de poder e identidad: fronteras imperiales en el desierto de Sonora y bosques de la Amazonia<\/em>, M\u00e9xico, ciesas\/El Colegio de Sonora\/uam-Azcapozalco, 2008.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ruiz Medrano, Carlos Rub\u00e9n, <em>Las sombr\u00edas aventuras del rey tlaxcalteco Juan Vicencio de C\u00f3rdova y los rebeldes de Colotl\u00e1n, Jalisco, 1777-1783. Episodios de la resistencia pol\u00edtica ind\u00edgena en las postrimer\u00edas del per\u00edodo colonial mexicano<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de San Luis, 2011.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Williams, Jack S., \u201cEvolution of the Presidio in Northern New Spain\u201d, en <em>Historical Archaeology<\/em>, Vol. 38, No.3 (2004), pp. 6-23.&nbsp;<br>Zapata, Natale A., \u201cIndigenous Barderlands: Livestock, Captivity and Power ind Far East\u201d, en <em>Pacific Historical Review<\/em>, Vol. 81, No. 2 (May 2012), pp. 193-220.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Guerra Chichimeca, fue un conflicto que se prolong\u00f3 por casi cincuenta a\u00f1os en el Norte de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":545,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p>Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"align\":\"center\",\"id\":544,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Foto1.-1-762x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-544\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mapa de San Miguel. Probablemente elaborado en los a\u00f1os de 1580, y muestra los procesos de colonizaci\u00f3n del Septentri\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a, y los ind\u00edgenas n\u00f3madas acechando en las alturas. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La llamada Guerra Chichimeca,&nbsp; un largo y oneroso conflicto desarrollado entre los a\u00f1os de 1550 a 1600 en el norte de la Nueva Espa\u00f1a y que involucr\u00f3 numerosas tribus ind\u00edgenas, n\u00f3madas y semin\u00f3madas, en contra de las autoridades espa\u00f1olas, aliados ind\u00edgenas y colonos hispanos, no s\u00f3lo constituye uno de los episodios de la resistencia ind\u00edgena m\u00e1s prolongados, sino tambi\u00e9n menos conocidos en la historia del norte de M\u00e9xico. Quiz\u00e1 esta incertidumbre se deba a dos factores fundamentales: por un lado, la escasez de datos arqueol\u00f3gicos que dejaron tras de s\u00ed los distintos grupos o \u201cparcialidades\u201d agrupados bajo el t\u00e9rmino chichimeca; y el hecho de que s\u00f3lo es factible acercarse a estos grupos a trav\u00e9s de diversos documentos elaborados por la autoridades espa\u00f1olas, con la consecuente carga de prejuicios en contra de los llamados \u201cindios salteadores\u201d. A pesar de ello, conocemos bastante bien la forma en que este conflicto se despleg\u00f3 en un amplio arco territorial que abarcaba buena parte de la frontera septentrional de la Nueva Espa\u00f1a a partir de la segunda mitad del siglo XVI, y la manera en que los chichimecas articularon una guerra de guerrillas que se vio complementada por el desarrollo de una econom\u00eda de pillaje que puso en serios aprietos a las autoridades novohispanas. Empero, la idea de una \u201cguerra\u201d en estricto sentido, parece lejana de lo que represent\u00f3 esta larga lucha definida por el antagonismo y la resistencia nativa. De esta forma, lejos de conformar un frente b\u00e9lico espec\u00edfico y claramente definido, m\u00e1s bien, constituy\u00f3 una serie de conflictos m\u00f3viles y flexibles donde se articularon los fen\u00f3menos de resistencia y violencia ind\u00edgena; por su parte, las autoridades espa\u00f1olas respondieron a este escenario de inestabilidad financiando numerosas campa\u00f1as punitivas en contra de los chichimecas y trataron de concentrar sus ataques en las \u00e1reas nucleares y ambientales que otorgaban un sustento social y cultural a estas parcialidades ind\u00edgenas. De hecho, no era raro&nbsp; que estas expediciones militares se organizaran en la \u00e9poca de pl\u00e9tora y que los capitanes de frontera encaminaran sus pasos a los grandes tunales del Altiplano, dado que sab\u00edan que las tribus chichimecas se concentraban en gran n\u00famero para aprovechar la oferta de flora y fauna. Con ello, era factible capturar a mayor n\u00famero de mujeres, ancianos y ni\u00f1os; aunque era frecuente que los guerreros escaparan a los inaccesibles refugios monta\u00f1osos. Como es claro, este hecho implic\u00f3 cambios demogr\u00e1ficos en estos grupos y desplazamientos&nbsp; de poblaci\u00f3n poco conocidos que parecen referir las fuentes, cuando aluden a distintas alianzas entre los grupos chichimecas. De la misma forma, y tratando de controlar las zonas hostiles, se erigieron numerosos fortines o presidios donde se estacionaban tropas m\u00f3viles capaces de defender las redes viales y los campamentos mineros que comenzaron a proliferar en toda la regi\u00f3n, luego de la fundaci\u00f3n del Real de Minas de Nuestra Se\u00f1ora de los Zacatecas en 1546.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":524,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto2-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-524\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los paisajes semides\u00e9rticos del Norte de la Nueva Espa\u00f1a. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":526,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto3-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-526\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los chichimecas depend\u00edan en gran medida de los frutos del desierto para su supervivencia. Tunas en el Altiplano Potosino. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":528,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto4-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-528\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Restos de un presidio en las cercan\u00edas de Charcas, San Luis Potos\u00ed. Probablemente de fines de la segunda mitad del siglo XVI.&nbsp; Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":530,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto5-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-530\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Antiguo presidio, con su atalaya en las cercan\u00edas de Charcas, San Luis Potos\u00ed.&nbsp; Fines del siglo XVI. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":532,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto6-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-532\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Restos de un presidio con su torre defensiva y troneras. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Vale la pena precisar que estas agrupaciones ind\u00edgenas comenzaron a ser identificadas de manera amplia por los espa\u00f1oles desde per\u00edodos tempranos de la guerra; aunque todo indica que estas descripciones tienden a simplificar la existencia de grupos diversos y con&nbsp; distintas filiaciones culturales y ling\u00fc\u00edsticas. De igual forma, era frecuente que los hispanos, tanto autoridades como cronistas, decidieran designar a estos grupos echando mano de los nombres hispanizados que les asignaban a los caciques m\u00e1s connotados, como \u201cMartinillo\u201d, capit\u00e1n de los guachichiles situados en las cercan\u00edas del actual municipio de Salinas de Hidalgo; Xale, sucesor de \u201cBartolomillo\u201d o \u201cAnt\u00f3n Rayado\u201d -quiz\u00e1 en alusi\u00f3n ala pintura corporal que adornaba a estos guerreros. Es claro que todo esto a\u00f1ade m\u00e1s confusi\u00f3n al momento de intentar establecer una definici\u00f3n territorial m\u00e1s espec\u00edfica en torno a estas grandes unidades tribales. A pesar de ello, estos testimoniales tempranos permiten identificar a los grupos o \u201cnaciones\u201d -como las llamaron los hispanos- m\u00e1s importantes. Por ejemplo, fray Guillermo de Santa Mar\u00eda, escribi\u00f3 una cr\u00f3nica a mediados del siglo XVI que permite ubicar los territorios de estos grupos, sus caciques m\u00e1s notables y algunas de sus costumbres en general.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":534,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto7-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-534\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mapa que muestra los territorios aproximados de los grupos chichimecas: pames, guamares, guachichiles y zacatecos. Elaboraci\u00f3n: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>De acuerdo a este cronista, cuatro grandes naciones eran las m\u00e1s importantes al momento en que arribaron los espa\u00f1oles al norte de M\u00e9xico: los pames, los zacatecos, los guamares y los guachichiles o cabezas coloradas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Los pames, se extend\u00edan desde el Noreste del actual estado de Quer\u00e9taro, hasta norte del estado de Guanajuato. En relaci\u00f3n al conjunto de tribus norte\u00f1as pod\u00edan ser considerados como los que hab\u00edan absorbido mayores elementos de la tradiciones prehisp\u00e1nicas; practicaban una agricultura incipiente y su lengua estaba m\u00e1s emparentada con la otom\u00ed y la chichimeca-jonaz. A pesar de ello, los pames tambi\u00e9n contaban en su bagaje cultural elementos claramente vinculados con las culturas del desierto, como el culto al sol y ciertas pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas que fueron objeto de particular atenci\u00f3n por parte de los espa\u00f1oles.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El territorio de los zacatecos, otra de las naciones belicosas, se localizaba en el noroeste del septentri\u00f3n mexicano (la zona donde en 1548 se encontrar\u00edan las minas de Zacatecas). Las tierras de los zacatecos coincid\u00edan al este con los guachichiles; al norte se hab\u00edan extendido en un gran arco territorial hasta limitar con los tepehuanos, en el actual estado de Durango. Hacia el sur, ten\u00edan tratos con los guamares, en el estado de Guanajuato. El n\u00facleo y baluarte principal de los aguerridos zacatecos se localizaba en Malpa\u00eds, en el llamado Pe\u00f1\u00f3n Blanco, en el actual estado de Durango.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Los guamares, la tercera naci\u00f3n belicosa, dominaban las sierras de Guanajuato y se extend\u00eda hacia el norte, hasta San Felipe; hacia el este, colindaba con&nbsp; los pames y con los otom\u00edes de Quer\u00e9taro. En el oeste, llegaban a merodear hasta el actual estado de Aguascalientes, Ojuelos y Ayo el Chico. En el Sur, el R\u00edo Lerma, frontera del imperio pur\u00e9pecha o tarasco, limitaba sus andanzas y sus acciones b\u00e9licas. El n\u00facleo principal de la belicosa confederaci\u00f3n guamar se localizaba en las cercan\u00edas de San Miguel el Grande, (actual San Miguel Allende, Guanajuato), P\u00e9njamo y gran parte de las abruptas serran\u00edas cercanas a la villa de San Felipe.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Los guachichiles, probablemente la m\u00e1s aguerrida y belicosa de las naciones chichimecas, controlaban un extenso territorio. Se localizaban en el norte hasta Saltillo, Coahuila. Por el sur llegaban hasta San Felipe, Guanajuato; hacia el occidente su territorio era limitado por la Sierra Madre Occidental y por sus rivales zacatecos. El n\u00facleo principal de los guachichiles se localizaba en el Tunal Grande, la amplia zona de nopaleras que se ubicaba en las inmediaciones de la actual ciudad de San Luis Potos\u00ed. La importancia de este \u00faltimo grupo fue ampliamente reconocida por los espa\u00f1oles que los consideraban una de las \u201cnaciones principales\u201d por el n\u00famero de sus guerreros, su habilidad con el arco y flecha y su ferocidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Quiz\u00e1 mucho m\u00e1s expl\u00edcitas en este sentido, sean las numerosas descripciones de los ataques de estos grupos, tanto a mercaderes espa\u00f1oles que transitaban los caminos de herradura del norte. De esta forma, una vez abiertas las hostilidades, los chichimecas llegaron a da\u00f1ar seriamente las comunicaciones entre M\u00e9xico y el real minero de Zacatecas; y en el a\u00f1o de 1561 los oficiales reales de Guadalajara informaron al virrey que el n\u00famero de muertes que&nbsp; hab\u00edan provocado los n\u00f3madas en la ruta de la plata se hab\u00edan incrementado de forma exponencial: \u201cse han levantado pocos d\u00edas a esta parte mucha cantidad de indios, los cuales han muerto en espacio de dos meses m\u00e1s de doscientas personas, espa\u00f1oles, indios y negros\u201d. Por su parte, los mineros de Zacatecas tambi\u00e9n se\u00f1alaban en 1574 su temor ante \u201clos indios de guerra, guachichiles y chichimecas han hecho y hacen mucho da\u00f1o a la comarca. De estas minas y muchas se dejan de poblar y en otras no se saca tanta plata como se sacar\u00eda si la tierra estuviese en paz\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":536,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto8-1024x789.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-536\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Guerreros chichimecas acechando el ganado Todo indica que la p\u00e9rdida de los territorios de estos grupos ind\u00edgenas, los estimularon a atacar el ganado como medida compensatoria y a finde obtener fuentes alimenticias. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":538,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto9-1024x949.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-538\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escenas de la Guerra Chichimeca. Guerreros chichimecas (probablemente guachichiles) preparando una emboscada. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":540,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto10-1024x916.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-540\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Escenas de la Guerra Chichimeca. Guerreros chichimecas atacando un soldado espa\u00f1ol. Se observan dos cabezas que representan los frailes martirizados en las cercan\u00edas de Zacatecas.&nbsp; Al fondo, un guerrero chichimeca es colgado. Detalle del Mapa de San Miguel. Fuente: Biblioteca Digital Real Academia de Historia. \u201cMapa de las villas de San Miguel y San Felipe de los Chichimecas y el pueblo de San Francisco Chamacuero\u201d. Ca. 1579-1580. Public Domain.&nbsp; https:\/\/bibliotecadigital.rah.es\/es\/inicio\/inicio.do<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En todo caso, y conscientes de la necesidad de lograr un control del territorio norte\u00f1o, los virreyes estimularon la entrega de mercedes de tierra para la cr\u00eda de ganado a mayor n\u00famero de soldados y capitanes de guerra. Esta pol\u00edtica de entrega de tierras -acelerada durante los a\u00f1os m\u00e1s \u00e1lgidos de la guerra, de 1540 a 1570-, no s\u00f3lo serv\u00eda como premio para los capitanes espa\u00f1oles que participaron en la Guerra Chichimeca, sino que tambi\u00e9n permiti\u00f3 establecer estancias y puntos de paso para resguardo de los viajeros que cruzaban el territorio situado a lo largo de la Ruta de la Plata.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:image {\"id\":542,\"sizeSlug\":\"large\",\"linkDestination\":\"none\"} -->\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img src=\"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/foto11-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-542\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Antigua represa de piedra. A medida que los colonos hispanos transformaban el territorio, comenzaron a aparecer este tipo de obras de ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica, necesaria para sostener los grandes hatos de ganado. Represa del Altiplano Potos\u00ed. Fotograf\u00eda: Carlos Rub\u00e9n Ruiz Medrano.<\/figcaption><\/figure>\n<!-- \/wp:image -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Con la entrega de estas dotaciones de tierra, los espa\u00f1oles pudieron incrementar su presencia en el \u00e1rea e iniciar las bases de una econom\u00eda ganadera que se consolidar\u00eda al paso de los a\u00f1os. A pesar de que los reba\u00f1os de ganado sol\u00edan ser objeto de numerosos ataques por parte de los n\u00f3madas, los capitanes espa\u00f1oles se manifestaron capaces de proteger las rutas vitales de esta econom\u00eda trashumante que comenzaba a desarrollarse en todo el territorio situado entre el pueblo de Santiago de Quer\u00e9taro y al norte de Zacatecas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Por su parte, las autoridades, junto con sus aliados ind\u00edgenas, buscaron desarrollar nuevas formas de colonizaci\u00f3n de los territorios hostiles a trav\u00e9s de tres medidas fundamentales: la primera de ellas giraron alrededor de las propias expediciones punitivas que peri\u00f3dicamente armaban los capitanes de guerra contra las rancher\u00edas de los ind\u00edgenas insumisos. Junto con ello, tambi\u00e9n se busc\u00f3 congregar a los n\u00f3madas en pueblos creados al efecto. Finalmente, la tercera medida fue la creaci\u00f3n de pueblos y villas espa\u00f1olas en toda esta regi\u00f3n. Se consideraba que estos pueblos no s\u00f3lo servir\u00edan como rutas de paso y de defensa, sino que tambi\u00e9n podr\u00edan generar su propios recursos para el sostenimiento de los viajeros, y paralelamente a ello, activar toda una red defensiva. Concomitante a esta \u00faltima medida, se auspici\u00f3 la creaci\u00f3n de villas espa\u00f1olas y pueblos de indios pacificados. Con ello tambi\u00e9n se buscaba lograr una colonizaci\u00f3n integral de esta regi\u00f3n y disminuir la amenaza de los n\u00f3madas. Por ejemplo, hacia la segunda mitad del siglo XVI, numerosos ind\u00edgenas provenientes de Michoac\u00e1n fueron enviados a ocupar las tierras ad-yacentes a P\u00e9njamo, Ac\u00e1mbaro, Celaya y el propio Quer\u00e9taro. La cronolog\u00eda de este auge colonizador, si bien confuso y sujeto a los vaivenes de la Guerra Chichimeca, fue m\u00e1s tendiente a proteger y ocupar los territorios casi despoblados entre el Valle de M\u00e9xico y el norte minero, pero tambi\u00e9n fue primordial en constituir todo un vasto circuito de poblaciones dedicadas fundamentalmente a las labores ganaderas. As\u00ed, y de esta forma, surgieron San Miguel el Grande (actual San Miguel Allende) en 1555; San Felipe (1571) y Celaya (1562). Y todas estas villas de espa\u00f1oles o pueblos de indios contaban con guarniciones o presidios que controlaban las incipientes redes viales que se enlazaban invariablemente al Camino Real de Tierra Adentro. El desarrollo del Real de Minas de Guanajuato en 1556, tambi\u00e9n fue importante para estimular la econom\u00eda cerealera y ganadera de muchas de estas villas, que pudieron reorientar sus productos a este nuevo mercado. La fundaci\u00f3n de Le\u00f3n y de Silao (en 1581) termin\u00f3 de dotar a las villas del Baj\u00edo de una serie de caracter\u00edsticas comunes como zonas de producci\u00f3n agr\u00edcola, manufacturera y comercial.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Es indudable que el impacto de la econom\u00eda rural colonial, implic\u00f3 la paulatina mengua de estos grupos debido a la p\u00e9rdida de su h\u00e1bitat, junto con la capacidad de reproducir un estilo de vida semin\u00f3mada. Para fines del siglo XVI, la mayor parte de ellos, se hab\u00edan sedentarizado en los llamados pueblos de congregaci\u00f3n; lo que implic\u00f3 que este largo conflicto comenzara a declinar.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Para conocer m\u00e1s:<\/strong><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Blanco, M\u00f3nica; Parra, Alma y Ethelia Ruiz Medrano, <em>Breve historia de Guanajuato,<\/em> M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica\/El Colegio de M\u00e9xico, 2000.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Cuello, Jos\u00e9, \u201cThe Persistence of Indian Slavery and Encomienda in the Northeast of Colonial&nbsp;Mexico, 1577-1723\u201d, en <em>Journal of Social History<\/em>, Vol. 21, No. 4 (Summer 1988), pp. 683-700.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>De Santa Mar\u00eda, Fray Guillermo O.S.A., <em>Guerra de los chichimecas (M\u00e9xico 1575-Zirosto 1580)<\/em>, Versi\u00f3n paleogr\u00e1fica de Carillo C\u00e1zarez, Alberto, M\u00e9xico, El Colegio de Michoac\u00e1n\/Universidad de Guadalajara\/El Colegio de San Luis, 2003.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Gerhard, Peter, <em>La frontera norte de la Nueva Espa\u00f1a<\/em>, M\u00e9xico, UNAM, 1996, p.188.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Polle, Stafford, \u201cWar by Fire and Blood. The Church and the Chichimecas 1585\u201d, en <em>The Americas<\/em>, Vol.22, No. 22 (Oct., 1965), pp. 115-1367.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Powell, Philip Wayne, <em>Capit\u00e1n mestizo: Miguel Caldera y la frontera norte\u00f1a. La pacificaci\u00f3n de los chichimecas (1548-1597)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1980.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Powell, Philip Wayne, <em>La guerra chichimeca (1550-1600)<\/em>, M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1975.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Radding, Cynthia, <em>Paisajes de poder e identidad: fronteras imperiales en el desierto de Sonora y bosques de la Amazonia<\/em>, M\u00e9xico, ciesas\/El Colegio de Sonora\/uam-Azcapozalco, 2008.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Ruiz Medrano, Carlos Rub\u00e9n, <em>Las sombr\u00edas aventuras del rey tlaxcalteco Juan Vicencio de C\u00f3rdova y los rebeldes de Colotl\u00e1n, Jalisco, 1777-1783. Episodios de la resistencia pol\u00edtica ind\u00edgena en las postrimer\u00edas del per\u00edodo colonial mexicano<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de San Luis, 2011.&nbsp;<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Williams, Jack S., \u201cEvolution of the Presidio in Northern New Spain\u201d, en <em>Historical Archaeology<\/em>, Vol. 38, No.3 (2004), pp. 6-23.&nbsp;<br>Zapata, Natale A., \u201cIndigenous Barderlands: Livestock, Captivity and Power ind Far East\u201d, en <em>Pacific Historical Review<\/em>, Vol. 81, No. 2 (May 2012), pp. 193-220.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":"1080","footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=554"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":846,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554\/revisions\/846"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosruizmedranohistoriador.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}